130. Viene por él.
Lo primero en lo que pensé, mientras seguíamos corriendo por las escaleras, mientras los disparos seguían resonando por la fábrica, era que Máximo lo sabía. Él sabía que mi hijo estaba en riesgo. ¿Cómo era que lo sabía? Tal vez supiera sobre mi abuelo, tal vez Máximo sabía más de lo que aparentaba. Siempre ha sido así, siempre le encantaba ocultar información. No podía juzgarlo, de eso se trataba su vida y su trabajo: de los misterios, de los secretos, de las conspiraciones.
Pero sentí una rabi