Cap. 85: El peligro asecha.
La tarde caía con una tibieza extraña. April terminaba de lavar unas tazas en la cocina mientras Logan, aún adolorido, hojeaba un cuaderno de dibujos de los niños.
Los pequeños se habían ido a dormir.
La paz doméstica, frágil como una burbuja, se rompió en cuanto alguien golpeó la puerta con urgencia.
April fue la primera en abrir. Axel Montgomery estaba del otro lado, con la frente sudada y una expresión que no auguraba buenas noticias.
—¿Qué pasó? —preguntó ella al instante, sin darle tiempo