Cap. 73: ¡Si los tocas, te vas a arrepentir!
La puerta se cerró de golpe. La mansión Montgomery, bañada por la luz suave de la tarde, parecía más un mausoleo que un hogar. Margaret caminó con pasos erráticos por el vestíbulo, sus tacones resonando como golpes de eco en mármol.
Los retratos familiares adornaban las paredes como testigos mudos. La imagen de Logan, aún joven, con esa mirada intensa que siempre había sido su orgullo… y su condena. Se detuvo frente a una fotografía tomada años atrás, cuando aún podía controlar su mundo con una