Cap. 47: La trampa.
Logan se giró, salió del consultorio y de la clínica sin detenerse. Subió al auto, encendió el motor con violencia y puso rumbo al norte de la ciudad.
A la casa de George Crawford.
No tocó el timbre. No pidió permiso. Empujó la puerta con la misma rabia que traía en el pecho.
George estaba en el salón, leyendo el periódico, como si el mundo fuera un lugar ordenado y predecible.
—George Crawford —dijo Logan, alzando la voz mientras se acercaba—. Voy a divorciarme de tu hija.
El hombre bajó el di