Cap. 45: La verdad.
La asistente de Logan apenas logró levantarse de su asiento.
—Señorita, disculpe, necesita anunciarse...
—No —respondió April, sin detenerse.
Sus pasos golpeaban el mármol con furia. Llevaba el celular en una mano, el rostro encendido y las lágrimas al borde del abismo. No tocó la puerta. No esperó permiso. Simplemente empujó.
Logan estaba en su escritorio, revisando documentos, ajeno al huracán que se le venía encima.
Levantó la mirada. Se congeló.
—April...
Ella no dijo nada. No lo dejó habla