Cap. 231: Una esposa fugitiva. Un abogado prohibido.
Cap. 42: El peligro asecha.
Axel se levantó y, tomándola de la mano, la guió fuera del comedor, bajo un cielo despejado que todavía olía a tierra mojada.
Aria caminó junto a él colina arriba hacia la cabaña, sintiendo que cada paso los acercaba no solo a la puerta, sino a un punto sin retorno.
La neblina comenzaba a descender entre los pinos, envolviendo el sendero en un halo misterioso. Axel avanzaba con paso seguro, sujetando la mano de Aria. No hablaban, pero el silencio estaba cargado de t