Cap. 210: Una esposa fugitiva. Un abogado prohibido.
Cap. 21: Le rompen el corazón, dos veces el mismo día.
Aria abrió los labios, desconcertada.
—No es lo que parece… —intentó decir, dando un paso atrás—. Por favor, escúcheme.
—¿Tú crees que necesito una explicación? —interrumpió Luisana, cruzando el umbral con los ojos encendidos—. ¿Tú crees que necesito que me cuentes con voz dulce cómo terminaste mojada y en toalla en la casa de mi novio? ¡Por favor!
Aria retrocedió instintivamente, sin saber qué hacer ni cómo justificar lo injustificable a