Cap. 192: Una esposa fugitiva. Un abogado prohibido.
Cap. 3: La mujer de la limpieza.
Los días siguientes transcurrieron entre pasillos silenciosos, productos de limpieza y puertas cerradas. Aria se esforzaba por mantenerse invisible, evitar errores y no llamar la atención, pero sus manos aún temblaban cada vez que tomaba algo de vidrio o entraba a una oficina ocupada.
No estaba acostumbrada a ese tipo de trabajo. Nunca había trapeado pisos encerados, ni vaciado papeleras, ni lavado baños ajenos. Cada movimiento era nuevo, torpe, inseguro.
Y aun