Cap. 191: Una esposa fugitiva. Un abogado prohibido.
Cao. 2: ¡Una gran sorpresa!
Dalia la miró con firmeza.
—Seguirás usando tu identificación falsa. Tu nuevo nombre, tu nueva imagen. Nadie te va a reconocer, Aria. Ni siquiera pareces la misma mujer que salió en las noticias como desaparecida.
Aria dudó unos segundos. Luego giró hacia la cama, donde Nina comenzaba a moverse entre sueños.
—Hazlo —dijo con voz baja, firme, como quien decide lanzarse al vacío—. Habla con tu mamá. Acepto lo que sea.
Días después: El ascensor vibró levemente antes de