Cap. 103: Pero sin gritar...
Ella se giró hacia él, sin disimular el fastidio.
—¿Qué te pasa?
—Es hora de irnos —repitió él, sin darle una explicación.
Marie se soltó, con un movimiento firme pero elegante. Dio un paso atrás, acomodándose el bolso en el hombro.
—Yo quiero saludar a April —dijo—. Y despedirme como la gente decente de Axel. Si no te molesta.
Y sin esperar más, se alejó, dejándolo parado en medio del pasillo, como una estatua de mármol mal tallada.
Se acercó a Axel con una sonrisa breve.
—Disculpa —le dijo—,