Mundo ficciónIniciar sesiónSentía que el reloj de arena que me mostraba que me quedaba poco tiempo con Aitana, había quedado sin tiempo de un momento a otro y todo era por culpa de alguien. Por lo que, corro hacia las personas que intentan huir de mí.
Viendo como corren, el deseo de cazar se apodera de mí y yo corro transformándome en el lobo que nunca pierde una presa. La bestia que aparecía cuando la maldición causaba que solo viera a mi presa para asesinarla.






