Mundo de ficçãoIniciar sessãoNos preparamos para poder subirnos a cada máquina y cuando veo que Aitana se eleva, me arrepiento de ceder tanto. El grito de ella cala mis huesos y yo me bajo de la máquina para caminar hacia ella.
—¿Estas bien? — Pregunto y ella ríe.—Estoy bien, solo me asusté un poco porque no me esperé subir tanto— dice Aitana y yo miro hacia los hombres que controlan ello. De inmediato, ellos retroceden con temor y yo






