Mundo ficciónIniciar sesiónDicen que la venganza es un plato que se come frío y Leonidas Cavani lo sabe, el atractivo empresario ha esperado el momento ideal para cobrar la deuda del pasado que tiene con su familia y es la traición de su hermano, lo que le da la oportunidad perfecta, esto lo lleva a unirse a la hermosa Luciana, la ex novia de Mario. Ambos bajo un contrato sin amor tienen un matrimonio que será una lección para sus enemigos y ellos mismos, pues el fuego de la pasión amenaza con jugar un papel importante cediendo al deseo de pertenencia o la separación absoluta. .
Leer másLUCIANA—¡Dios mío, Andrea, ven aquí!. ¡Andrea Cavanni Moreno eres un torbellino!. —Y aún así algo me dice que a usted le encanta. —No podría ser más feliz. —Abuela aquí está la nena, ella es todo un torbellino como tú dices. —En cambio tu, eres todo un jovencito tan educado. Parece que la vaca no se acuerda cuando fue ternera pero aquí estamos, viviendo la mejor vida que nunca me podría imaginar, siendo increíble cada día al darme cuenta de cómo han cambiado las cosas y es que después de que la bomba sobre el origen de Mario salió a la luz todo cambió. La empresa cerró, el imperio egoísta de Vicente se fue con él 6 meses después de que falleció de un ataque al corazón, un duro golpe para mí marido pero nada que juntos no podamos superar, hoy en día la casa de bolsa que Leónidas ha creado lleva sus iniciales y asociados, dónde Juan Pablo sigue siendo su mano derecho y socio de confianza, Juan Pablo que ha demostrado el verdadero valor de la lealtad y la amistad igual que mi amig
LEÓNIDAS —No lo puedo creer, ¿Mario no es hijo de tus padres?. —¿El niño no es tu hijo?. —¿Tu mamá no estaba robando?. —¡Ya cállense que me duele la cabeza!. Explotó contra Bianca y Juan Pablo pero es que realmente sus preguntas me aturden porque no dejan de llegar una tras otra, la cabeza me duele y me encuentro desesperado intentando procesar que parte de mi vida ha sido una gran mentira, que si no hubiese sido porque Santiago me enseñó a querer a un niño, quizá hubiese aceptado a Matías como mío sin decir una sola palabra pero no podía, algo en mí me decía que todo estaba muy mal y por eso tomé uno de sus mechones y la mandé a analizar de inmediato, no sentí decepción por el contrario fue alivio de no tener que compartir mi tiempo con alguien que no sea de mi familia, pero jamás imaginé que una mentira pudiera destapar tantas. Toda la vida, en una guerra contra el hombre que pensé y muchas veces me sentí culpable de no querer porque supuestamente era mi hermano, ese pensamien
LUCIANA —¿Qué hace está mujer aquí?. —Ya me escucho señora, he venido a apoyar al hombre que amo. Y aunque deba manejar el asco de sentir la mano de Mario en mi cintura, lo tolero porque se el esfuerzo sobrehumano que está haciendo mi marido por contenerse y yo también, pues no soporto que esa mujer esté a su lado, sintiéndose la dueña de él cuando su única mujer soy yo. Mario es el único que sonríe y le sigo el juego, las caras largas que hay ante mi presencia no me sorprenden, pero si me es decepcionante ver qué Don Vicente no es el hombre bueno que yo creía y no por no querer que Santiago tenga su apellido, si no porque se le olvida que sacrifique mi paz y mi matrimonio por cuidar su salud, sin embargo, me queda claro que en este nido de víboras solo gana el más fuerte y Leónidas lo es, por eso estoy aquí. Mi adorable suegra pone el grito en el cielo y ordena que me saquen, sin embargo, Mario la manda a callar mientras Vicente pregunta que sucede y lo explicó con simpleza. —U
MARIO—Después de esto, tú y yo tenemos que hablar.Escucho a mamá y no se que diablos quiere ni porque está con esa cara de pocos amigos cuando debería estar agradecida conmigo y feliz porque finalmente Luciana se ha ido de esta casa con todo y paquete, sin embargo, no me pienso quedar a preguntar que aqueja a la señora Cavani. Ahora mismo me enfoco en la felicidad del abuelo que no deja de jugar y hablar con el niño de cabello negro al que en mucho tiempo me detengo a mirar, afortunadamente se parece a su madre y no a mí, cuando le dije a Raquel que Leónidas la había engañado la vi llorar y suplicar que sea mentira, para ese tiempo, ella y el ya tenían serios problemas por la frialdad del imbécil de mi hermano así que por venganza, por rabia, para tener todo lo que el tenía, aproveche su borrachera, no la viole así que no se puede hacer la víctima.Raquel no estaba en sus cinco sentidos pero sabía lo que hacía, odiaba que me llame Leónidas pero una mujer bella no se desperdicia así





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