LUCIANA
—¡Dios mío, Andrea, ven aquí!. ¡Andrea Cavanni Moreno eres un torbellino!.
—Y aún así algo me dice que a usted le encanta.
—No podría ser más feliz.
—Abuela aquí está la nena, ella es todo un torbellino como tú dices.
—En cambio tu, eres todo un jovencito tan educado.
Parece que la vaca no se acuerda cuando fue ternera pero aquí estamos, viviendo la mejor vida que nunca me podría imaginar, siendo increíble cada día al darme cuenta de cómo han cambiado las cosas y es que después de