9. La Verdad
—¡Ya basta!, ustedes no entienden lo mucho que me duele ver a mis hijos así, no puedo creer que después de años de habernos separado en el momento más difícil como familia, estemos ahora aquí haciendo un circo deplorable de nuestras vidas, ¡Les exijo que se den la mano ahora mismo! Y tú Leónidas, explícame
—Esta mujer es mi esposa, no le voy a dar la mano a este traidor y ya basta de estupideces madre, por si se te olvida yo te lo recordaré— me irrita— ¡Fuiste tu quien me alejo de todo en el m