Alex subió al auto con un suspiro cansado, aflojándose el nudo de la corbata antes siquiera de encender el motor. El día había sido largo, y aún no terminaba quedaba media tarde
El motor rugió suavemente cuando arrancó. Condujo por la ciudad mientras avanzaba con una mano firme sobre el volante y la otra descansando distraída cerca de la palanca de cambios. Sabía exactamente a dónde iba, aunque no dejaba de parecerle irónico
Un club.
Cuando estacionó frente al edificio, levantó una ceja al obse