—¡¿Qué dices?! —exclamó Lugh
Clyde se quedó perplejo, no podía creer lo que ella decía.
Corrió hacia ella, se veía intacta, Lugh la abrazó.
—Iremos a la policía ahora mismo.
Clyde se quedó un instante sin saber qué decir.
Marbella abrazó a su hija.
—Vamos al hospital, vamos a denunciar, dime que fue lo que pasó.
—Estaba en el restaurante, y no sé en qué momento pasó, bebí solo un trago con Kate, me sentí mal, ella se fue, iba a irme, y desperté en un departamento, estaba en una cama…
Cel