Capítulo: La peor traición viene de quien más amas.
—¿Qué dijiste, Marbella? —exclamó Lugh con voz severa.
Los ojos de Lugh la miraban temblorosos, con las manos en un puño de frustración.
Marbella le miró perpleja de verlo ahí, sintió un miedo terrible, no entendía como había llegado.
—¡Lugh...!
Vanessa se puso de pie, hubiese querido salir corriendo, cuando sintió la mano de Lugh que tiró de su brazo.
—¿Celestia no es mi hija?
La mujer le miró con ojos tan grandes y angustiados que casi podían estallar frente a él. Tragó saliva como si qu