La mano le tembló, los ojos de Bryce eran dos lagunas a punto de desbordar.
Le dolió verla ahí, en los brazos de Lugh, solo en ese instante supo que la mujer que amaba era de otro.
Quiso matarlos, por despecho, por celos y rabia, pero imaginar un mundo donde Marbella no existiera, era más doloroso que lo que sentía.
«Solo está confundida, es porque nunca me ha dado una oportunidad, cuando sienta mis besos, mis caricias, cuando sienta mi amor, ella ya no querrá nada más, ni siquiera a Lugh Ack