Mundo ficciónIniciar sesiónIgnacio la sostuvo entre sus brazos como si no deseara soltarla nunca más y cerró los ojos, ella siguió recostada sobre su pecho. Después él le dijo:
—Tengo tantas esperanzas sobre nuestro matrimonio; el amor que ahora siento por ti me da fuerzas para querer seguir adelante sin miedos ni prejuicios. —Amelia cerró sus ojos y en sus adentros pensó:







