Mundo ficciónIniciar sesiónEn la mañana Ignacio bajó al comedor, todos se sorprendieron cuando lo vieron llegar, incluso Amelia que no entendía qué hacía en la casa tan temprano.
—Buenos días. —Diego puso una sonrisa con un signo de interrogación.
—¿Dormiste aquí anoche?
—Sí. —Respondió frescamente, luego se acercó a los niños y les dio un beso a cada uno, después mir&oacu







