Mario llevó a Amelia a la casa de Pedro. Cuando llegaron en la sala había varios miembros de la familia Duarte, jóvenes y viejos. Rita viajó con ellos para acompañar a Amelia mientras el a se acoplara a la vida junto a su marido.
Mario le trataba bien, parecía ser un hombre dulce y cariñoso. Fueron arriba a la que era la habitación de Amelia.
—Esta era tu habitación mi reinita, pero tenemos nuestra propia casa, la compré para ti y tiene todo como te gusta, la cocina está decorada a tu gusto, ma