Capítulo diez. ¿Descubiertos?
Sienna abrió los ojos cuando unos golpes a la puerta se escucharon, pareció aturdida por unos pocos segundos, intentó levantarse de la cama, pero la mano de Hasan se lo impidió.
—No te muevas, Sienna, y por lo que más quieras hazme caso —pidió con voz neutra.
Sienna asintió, fue en ese momento que se dio cuenta de que estaba acostada de medio lado sobre la cama, de tal manera que su espalda quedara libre de miradas curiosas.
Hasan se puso de pie, se cuadró los hombros pese al dolor y concedió e