Capítulo dieciséis. Alma rebelde
Sienna se quedó de piedra y por un momento no supo qué hacer o que pensar. Bien podía retirarse sin que la pareja se diera cuenta de que los había sorprendido o también podía interrumpirlos y evitar una tragedia, pues si alguien más los veía podían estar en grandes problemas.
«¡Hasan!»
Cuando Sienna pensó en su marido, un sinfín de escenarios se abrió paso por su mente y ninguno que pudiera tener un final feliz. Sienna dio un paso atrás chocando con la puerta y haciendo el ruido que deseó no ha