Capítulo cincuenta y nueve. Una razón para vivir
«Quizá un hijo sea una razón suficiente para seguir viviendo»
«Un hijo»
Farid se tensó como la cuerda de un violín al escuchar aquella voz, que pensó jamás volvería a escuchar. Tenía tanto miedo de girarse y darse cuenta de que solo era producto de su imaginación. Sería demasiado bueno para ser cierto, Callie no podía estar allí, ella…
—¿No es suficiente para ti, Farid?
Callie aferró una mano sobre su vientre y la otra en los hierros de la celda, su corazón latía acelerado dentro de su pecho, m