Capítulo sesenta. Sentencia
«¡Farid era inocente!»
«Era inocente»
«Es inocente»
Una esperanza se abrió paso por el corazón de Sienna, ella no había sabido cómo ayudar a Hasan, pues era muy probable que no le dejaran siquiera presentar una declaración ante los miembros de Sharia, pero ahora tenía una declaración que podía hacer la diferencia entre la vida y la muerte.
Farid, como todos, merecía una segunda oportunidad.
—Tienes que hacer algo por Farid, Halima, tienes que declarar y ayudarlo a salir de prisión —dijo Sienna