Capítulo ciento treinta y cinco. Un nuevo contrato
Los siguientes tres días, la calma reinó en el palacio Qasr, Anisa había desistido momentáneamente de arruinar la estadía de Scarlett, solo por el momento. Tras escuchar la conversación de Jahir con Kalila, había decidido jugar un nuevo juego en el que ella saldría ganando sí o sí.
—¿Te vas? — Anisa se giró para ver a su suegra y Scarlett sentadas en la sala, tomándose un té.
—Sueña con eso querida, estoy tomándome un respiro. El aire apesta a zorras —espetó y sonrió dedicándole una fría mirada