Mundo ficciónIniciar sesiónCon una nueva herida, regreso al hotel donde cierro con seguro mi puerta y sin tener alguna compañía, lloro como una tonta. Como estaba con mis amigas, solo lloraba cuando estaban ellas dormidas.
Por lo que, lo hacía en silencio, mientras me negaba a sufrir por él o reconocer que lo quiero. Pero, ahora las cosas han cambiado, no me siento reprimida o cohibida por algo, por eso, lloro por todo.En un solo llanto, pienso en las ausencias de mi padre, los pr






