Anya y Emerson llegaron al hotel.
Ella estaba emocionada, Emerson dijo que la llevaría a cenar a un lujoso restaurante.
Fue a darse un baño y se arregló tan bella como pudo.
Emerson la esperaba, ya estaba listo, cuando la vio tan hermosa, sus ojos se abrieron y sonrió.
—Te ves hermosa —dijo devorándola con la mirada
Ella se sonrojó, èl acunó su rostro, eso le gustaba de ella, Anya era una mujer bella, era modesta, no era como la arrogante Bianca que alardeaba de su belleza y se aprovechaba