Denver estaba en el pasillo, desesperado.
«¿Qué le pasa a Mandy? Ahora ella es mi familia, ¡no quiero perderla!», pensó.
El doctor apareció.
—¿Cómo está?
—Ella está bien, ya tenemos los análisis de sangre, venga conmigo.
Denver siguió al doctor.
—Ya hablé con la paciente, está sana, pero debe alimentarse bien. Su desmayo se debe a su estado, no es algo muy normal, pero no pasará si se alimenta bien.
—No entiendo, ¿qué estado? —exclamó Denver confuso.
—Su embarazo.
—¡Embarazo!
Denver se quedó pe