Hank bajó del auto, miró a todos lados, estaba realmente asustado.
Llamó a Emerson, pero él no respondió.
***
Anya corría por una calle, lejos de ahí, no le importaba que era la medianoche, tampoco que no conocía esos rumbos. No tenía a donde ir, pero algo estaba roto en su corazón, algo estallaba en su alma; era una furia, era un dolor, humillación y tristeza, solo quería llorar, que nadie la viera, solo quería escapar.
Miró atrás las luces cegadoras de un auto, corrió de nuevo, parecía una