27. Herenicia de sangre.
— El líder de la serpiente carmesí — murmuré mientras me abrazaba a mí misma.
No sabía exactamente qué significaba eso, pero lo que podía deducir por lo que había averiguado sobre la serpiente, mejor dicho, lo que habían averiguado mis muchachos, es que no eran nada bueno.
— ¿Y eso qué es lo que significa? — le pregunté.
Pero el hombre simplemente negó.
— No necesitas saber nada más allá de eso. Entre menos sepas, mejor. Así vas a poder irte e intentar recomponerte antes de que te encuentre