POV : Axel Won
El reloj marca las nueve y cuarenta y cinco de la noche. Afuera, la ciudad sigue latiendo con su ritmo impasible, indiferente a mi miseria. Aquí dentro, en mi oficina, solo queda el sonido del aire acondicionado con pereza y el eco de mis propios pensamientos. La luz amarilla de la lámpara ilumina los papeles desordenados sobre el escritorio, pero mis ojos no los ven. No puedo concentrarme. No puedo pensar en otra cosa que no sea ella.
Debería estar concentrado en la reunión