La pregunta quedó suspendida en el aire y el tiempo. Simplemente dejó de avanzar. Evans seguía mirándola fijamente.
Sin apartar los ojos.
Sin moverse.
Pero por dentro estaba completamente lejos de esa calma que mostraba por fuera. 0Porque acababa de hacer algo que jamás había planeado.
Él.
Evans Fontaine.
El hombre que analizaba todo.
Que controlaba todo.
Que calculaba cada movimiento.
Acababa de besar a Edith y preguntarle directamente si quería ser su novia.
Sin contratos.
Sin cláusulas.
Sin