El aire era fresco. Jeremy y Diana estaban frente a frente. El silencio entre ambos se había vuelto denso. Pesado. Las palabras de Jeremy aún flotaban en el aire.
Así que siempre fuimos amantes.
El corazón de Diana seguía latiendo con fuerza dentro de su pecho. Cada latido parecía resonar en sus oídos. Durante un instante pensó que tal vez había escuchado mal.
Pero no era así. Jeremy seguía allí mirándola. Sus ojos oscuros, intensos, penetrantes, parecían estudiar cada pequeño gesto de su ro