El aire en el yate se volvió irrespirable.
Las palabras de Nathaniel aún parecían vibrar en el ambiente, cargadas de años de resentimiento, de heridas abiertas, de una vida construida sobre comparaciones y silencios, pero Jeremy… Jeremy no era un hombre que se dejara arrastrar por emociones ajenas.
Y esta vez… tampoco lo sería.
Sus ojos oscuros se fijaron en Nathaniel con una intensidad que ya no contenía solo frialdad… sino algo mucho más peligroso.
Decisión.
Un paso.
Eso fue todo lo que neces