La ciudad londinense seguía cubierta por lluvia.
Las calles brillaban bajo las luces amarillentas de la ciudad mientras un vehículo oscuro avanzaba rápidamente entre avenidas húmedas y casi vacías. Dentro del automóvil Margrot permanecía completamente en silencio observando la ventana.
No lloraba.
No temblaba.
No parecía afectada.
Más bien…
Lucía tranquila.
Extrañamente tranquila.
La mochila descansaba a su lado completamente llena de dinero y documentos mientras el arma utilizada contra Nathan