Cap. 83: Epílogo: Parte 3
Las contracciones regresaron con fuerza, y Stella apretó nuevamente la mano de Mike.
—¡Mike, juro que no me vuelves a tocar nunca más! —gritó mientras otra ola de dolor la hacía retorcerse.
—Amor, concéntrate… —intentó decir Mike, ganándose otro grito en respuesta.
—¡Cállate, Mike!
Con un último esfuerzo, Stella empujó mientras la sala volvía a llenarse de emoción.
—¡Es una niña! —anunció el médico, levantando a la pequeña.
El segundo llanto resonó en la sala, y Stella, agotada pero inundada de