Cap. 113: El amor no tiene edad.
Cap. 31: ¿Es algo grave?
Verónica guardó silencio por un momento, jugando con el borde de su blusa, antes de levantar la mirada y sonreír con decisión.
—Sí, me voy a ir. Ya me convencieron. —Hizo una pausa, riendo suavemente—. Pero quiero que sea una sorpresa. Estoy esperando el momento adecuado para decirlo. Tal vez organice una cena especial o algo así para anunciarlo.
Stella dejó escapar un pequeño grito de emoción y soltó al bebé en la cuna antes de abalanzarse sobre Verónica para abrazarla