Elion subió a la camioneta blindada sin perder un solo segundo.
La puerta apenas alcanzó a cerrarse cuando golpeó con fuerza el respaldo del asiento delantero.
La rabia que recorría todo su cuerpo era imposible de ocultar.
La emboscada había sido planeada con una precisión escalofriante.
Habían utilizado a uno de sus peores enemigos como carnada, habían asesinado a varios de sus hombres y, mientras él intentaba sobrevivir a la explosión, alguien había aprovechado el caos para separar a Serena de