Inicio / Romance / La esposa implacable del Don / Capítulo: No seré tu víctima.
La esposa implacable del Don
La esposa implacable del Don
Por: J.D Anderson
Capítulo: No seré tu víctima.

El vestíbulo del Hotel Imperiale brillaba con un lujo deslumbrante. El mármol blanco reflejaba la luz de las inmensas lámparas de cristal, mientras los empleados recibían a cada huésped con impecables sonrisas profesionales.

Serena Lassani apenas reparó en nada de aquello.

Su corazón golpeaba con tanta fuerza que le costaba respirar. Apretó con nerviosismo el pequeño bolso que llevaba entre las manos y permaneció unos segundos frente a la entrada, intentando reunir el valor suficiente para cruzarla.

Aquella noche estaba a punto de entregar algo que había protegido toda su vida.

Y lo haría por el único hombre al que había amado.

Rocco.

Cerró los ojos un instante. Todavía podía escuchar su voz grave, la misma que durante años había sido capaz de acelerar sus latidos.

—Confía en mí.

Solo dos palabras.

Dos palabras que bastaron para derrumbar todas sus dudas.

Las antiguas familias mafiosas conservaban reglas que nadie se atrevía a desafiar. La prometida de un heredero debía llegar intacta al matrimonio. Era una cuestión de honor para ambos clanes.

Pero Rocco le había dicho que el amor estaba por encima de cualquier tradición.

Y ella le creyó.

Siempre le había creído.

Desde que eran niños y corrían por los jardines de las villas familiares, Serena había vivido pendiente de él. Mientras las demás niñas soñaban con príncipes, ella solo soñaba con convertirse algún día en la esposa de Rocco Donnati.

Aunque él casi nunca le dedicara una sonrisa.

Aunque olvidara su cumpleaños. Aunque jamás respondiera a sus mensajes con el mismo entusiasmo.

Siempre encontraba una excusa.

"Está ocupado."

"Tiene demasiadas responsabilidades."

"Algún día aprenderá a quererme."

Aquellas pequeñas mentiras habían sostenido durante años un amor que solo existía de un lado.

Respiró hondo y caminó hacia la recepción.

—Buenas noches, señorita Lassani. El señor Donnati ya la está esperando. Su suite está preparada.

La recepcionista deslizó una elegante tarjeta magnética sobre el mostrador.

Serena la tomó con manos ligeramente temblorosas.

Mientras el ascensor ascendía hacia el piso privado, observó su reflejo en el espejo.

El vestido color marfil abrazaba delicadamente su figura. Había dedicado horas a elegirlo porque deseaba verse hermosa para él.

Deseaba que, por una vez, Rocco la mirara como un hombre mira a la mujer que ama.

Las puertas se abrieron con un suave sonido.

El piso estaba envuelto en un silencio elegante, interrumpido únicamente por unas risas masculinas que llegaban desde una sala cercana.

Serena dio un paso.

Después otro.

Hasta que una voz pronunció su nombre.

Se quedó inmóvil.

La puerta estaba entreabierta.

No pretendía escuchar una conversación ajena.

Pero entonces alguien preguntó entre carcajadas:

—¿De verdad vas a casarte con Serena Lassani?

Hubo un breve silencio.

Luego habló Rocco.

—¿Casarme? Claro que no.

Aquellas cuatro palabras hicieron que el aire abandonara los pulmones de Serena.

—Después de esta noche, ese compromiso dejará de existir.

—¿Qué piensas hacer?

—Solo necesito que todos crean que pasó la noche con otro hombre.

Las risas estallaron dentro del salón.

—Cuando salga de esa habitación, su nombre quedará manchado para siempre.

—¿Y su familia?

—La repudiarán antes de que salga el sol.

Serena sintió un nudo en la garganta.

No.

No podía ser cierto.

Rocco jamás...

Pero él continuó hablando con una tranquilidad que terminó de destrozarla.

—Es la única forma de librarme de ese matrimonio.

—Todo por Minnie, ¿verdad?

Esta vez no hubo ni una sola duda en su respuesta.

—Siempre ha sido por Minnie.

Las palabras cayeron sobre Serena como un disparo.

Durante años había esperado escuchar una declaración de amor. Finalmente la había escuchado.

Solo que estaba dedicada a otra mujer.

Comprendió entonces que nunca había sido la prometida elegida.

Solo era el sacrificio conveniente para proteger el verdadero amor de Rocco.

Las lágrimas nublaron su vista.

Recordó las cenas canceladas, las llamadas ignoradas, las flores que nunca llegaron y las incontables veces que justificó su indiferencia.

Qué ingenua había sido.

Mientras ella soñaba con construir una vida a su lado, él llevaba años planeando la forma de destruirla.

Sus dedos se cerraron con fuerza alrededor del bolso.

Las lágrimas dejaron de caer.

El dolor seguía allí.

Pero algo mucho más peligroso comenzaba a ocupar su lugar.

Orgullo. Rabia. Dignidad.

Secó lentamente sus mejillas.

No permitiría que nadie volviera a verla llorar por un hombre que jamás la había amado.

Si Rocco pretendía convertirla en el hazmerreír de toda la mafia...

Acababa de cometer el peor error de su vida.

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
capítulo anteriorcapítulo siguiente
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP