Elion salió de la habitación del hotel aún con la bata de dormir, ajustándola con calma mientras avanzaba por el pasillo.
Su rostro no reflejaba nada.
No había rastro de la noche anterior. Ni cansancio. Ni sombra emocional. Ni el más mínimo residuo de desorden interno.
Solo presencia.
Como si nada en el mundo tuviera permiso de alterarlo.
Como si el caos existiera siempre fuera de su alcance… nunca dentro de él.
Sus pasos eran firmes, medidos. Sin prisa. Solo dirección.
—Busquen a quien intent