Las palabras de Sebastian quedaron suspendidas en el silencio de la sala, tan inesperadas que durante varios segundos Elena fue incapaz de reaccionar. Había escuchado aquella frase con absoluta claridad, pero su mente parecía negarse a procesarla porque durante meses había construido una realidad alrededor del embarazo de Vanesa, alrededor de aquella noche que había destruido su matrimonio y alrededor de la certeza de que Sebastian finalmente había encontrado en otra mujer aquello que siempre h