-El gusto es mío Emma. ¡Qué lindo vestido! ¡Te queda muy bien!
-¡Muchas gracias Nath!
Agradecí el cumplido, Nath era sincera y respetuosa conmigo, siempre lo había sido, ahora no era diferente. Andrea permanecía en silencio, qué cosa tan más rara...
-¿Cómo estás? Aron y yo quedamos en reunirnos en unos días, sería agradable que lo acompañaras…
-Gr... Gracias...
-¿Qué pasa? ¿Te sientes mal Andy? Estás extrañamente silenciosa...
Nath hizo la observación en voz alta que yo no me atrevía a hac