-¡Aaaaah! ¡Mamiiii! ¡Papi Adam!
-¿Qué pasa, princesa?
¡Sniff, Sniff!
Nuestra pequeña Amor lloraba, Adam la cargó y le secaba sus lágrimas. Casi no los han visto interactuar, pero esos dos... Son un par.
Ella es su princesa de cristal y él es su dragón.
Y yo los amo, con todo mi ser.
-¿Papi Vlad va a dejar de quererme cuando nazca su bebé?
-A...
Adam abrió los ojos y me miró buscando ayuda.
-No mi amor. ¿Por qué dices eso?
-Porque seguro se quedará a vivir aquí y... ¡Aaaaah! ¡Aaaaah! Cuando teng