-Ay... Los amo, en verdad, pero necesitaba estar arriba a solas contigo por fin.
¡BUAK, BUAK!
-Ja ja ja ja. Amor, iré por un té para ti.
-No... Sólo llama y que alguien lo suba, no quiero que bajes, necesitas descansar.
-Está bien.
Llamé para pedir el té y lo subieron unos minutos después, Vlad ya estaba acostado.
-No. Yo me los quito.
-No, yo soy tu esposa déjame hacerlo, quiero atenderte, no todo tienes que hacerlo tú yo también puedo, relájate, estira los pies y déjame cuidarte, amor.
-Te am