-Buenos días...
Loraine se estiró.
-¿Cómo estás?
Pregunté fingiendo que todo estaba bien pero no lo estaba, ella... Ella tenía un gigantesco chupetón en el cuello, se lo hizo Santino, era obvio.
-Terriblemente cansada, pero feliz de que todo haya salido como esperábamos, iré más tarde por Jane y la llevaré a comer.
¿Quieres venir o estarás ocupado?
-Me encantaría distraerme con ustedes.
-Bien, Jane estará encantada.
Esa fue toda nuestra conversación y un par de horas después fuimos por Jane a