Pregunté mientras me acomodaba en la cama y la doctora empezaba a dar órdenes.
-¿Hay algo malo con mi bebé?
-Nada preciosa, sólo queremos estar listos para cualquier inconveniente que pueda surgir...
Me sonrió, empezaba a asustarme, entonces lo vi, pálido, mientras sostenía mi mano, era por él que había tantos médicos alrededor, porque de alguna manera estaba enfrentando su pasado y Viktoria no permitiría que se repitiera.
El trabajo difícil comenzó, les juro que dolía y mucho, yo pujaba y p