Tragué saliva.
Me puse nerviosa.
-Fue entonces cuando decidí bajar de peso y dejar de ser gordo, Emma.
Necesitaba que la madre de Nath reconsiderara porque Alana Keller no cedería.
Me deprimí y dejé de comer, August y James intentaron todo para hacerme recapacitar, pero yo no entendía razones, así que no les quedó otra opción que apoyarme y ayudarme con mi objetivo.
Necesitaba que la gente me respetara, que me admirara y eso fue lo que sucedió cuando me convertí en este Adam Keller.