Helen y yo estábamos muy felices, este contrato nos daba la posibilidad de ser más independientes y tener libertad económica.
Disfrutamos la pizza y una buena charla con el señor Johnson, cosas triviales, como recetas favoritas, ingredientes y claro, de su experiencia como chef en el pasado, compartimos por un buen rato hasta que llegó la hora de que el señor Johnson se marchara.
-Fue un placer compartir experiencias con ustedes señoritas, es hora de que me marche, les haré llegar el contrat